
Estos días con licencia, he tenido bastante tiempo para pensar tonteras varias, pero hay una que me ronda hace mucho rato: que difícil es encontrar a la persona indicada o con la cual estés en la misma frecuencia para intentar formar pareja. Eso no significa que siempre estés sola, pero como que no encuentras a la persona con quien acertar en lo que a pareja se refiere.
Pueden suceder muchas cosas; como que encuentres a quien te ame, pero tú no logras enganchar en la relación y te retiras antes de hacer más daño. Te enamoras y te la juegas por una relación pero no resulta porque esta vez la otra persona no logra comprometerse en lo que han ido viviendo, o hay interés mutuo, pero, o no logran entenderse o hay muchos obstáculos para que resulte. Sería fácil decir que las cosas no se han dado no más y convencerse de que la persona indicada no ha llegado no más. Pero por deformación profesional, no me puedo autoengañar y pasar por alto el hecho de que la elección de pareja, de casual, no tiene casi nada.
En lo personal creo importante cuestionarme qué ha sucedido con mis elecciones de pareja, que han permitido que llegue a los 31 años sin haberme casado, sin tener hijos y actualmente soltera, estado que no me molesta, pero que si me hace cuestionar mis elecciones. Siendo honesta conmigo misma, he estado en relaciones en las cuales desde el inicio he sabido que no van a llegar a buen puerto, que tarde o temprano van a terminar, independiente de que en el intertanto haya disfrutado la compañía de la otra persona y que también haya sufrido con el término. Creo que nuestras historias familiares nos marcan en este sentido, y van conformando parte de nuestra historia que influye más tarde en nuestras elecciones de pareja, momento al que llegamos con ciertas aprehensiones, temores, dudas, convicciones, mitos, etc.
Creo que en mi caso, pese a haberme quejado de alguna pareja por su temor a comprometerse, yo no estoy menos asustada frente a esa posibilidad, por eso me parece que no es casual que me haya alejado de parejas que querían un compromiso mayor y me haya entregado de lleno con quienes se, no podían comprometerse. Por eso entiendo en este momento, que el primer cuestionamiento debe partir por mi y no por las parejas que he tenido y en ese proceso estoy y para eso era necesario estar sola, detenerme, pensar y luego ver la posibilidad de formar pareja nuevamente. Ya veremos qué pasa.
Cariños a todos
Leonor