
No vayan a pensar que soy medio bipolar por pasar de la alegría a la pena en mis post, pero como lo dice el título la vida es así tiene tanto de buena como de triste. Hoy, sábado me tocó trabajar por una emergencia. Me llamó mi jefe para decirme que había un niño el la UCI del hospital por asfixia, que sus padres estaban mal, en especial la madre y que habia que ir para hacer contensión. Bueno, hoy llegué al hospital a las 10 de la mañana, me puse mi delantal blanco necesario especialmente en la Unidad de cuidados intensivos, y lo primero que me dicen al preguntar por el niño es que falleció hoy a las 6.30 de la mañana. Luego de un minuto de silencio, pregunto por el motivo de la asfixia y me dicen que se ahorcó con el cordón de la lavadora en el baño de su casa. La pregunta necesaria, luego de oir eso era, ¿qué edad tenía?... 10 años. Frente a eso sólo pude llenar la ficha para dejar constancia de que había ido y que me llevaba los datos de los padres para luego contactarlos en la semana y ofrecerles apoyo y ayuda profesional. Cuando tomo la hoja del día en la ficha, leo: 6.30 Se constata fallecimiento del menor. No puedo decir que estoy acostumbrada a estas cosas, porque no es cierto, sentí el estómago apretado y pensaba en esos padres que estaban en el servicio médico legal haciendo los trámites para luego enterrar a su hijo. Cuando dejé eso listo, me acerqué a otros padres que estaban sentados junto a su hijo, un pequeñito de no más de 2 años, que se había caído a la piscina en su casa y estaba con muerte cerebral. El padre lloraba tomado de la mano de su hijo y cuando me acerqué y le dije quién era, me pidió ayuda para poder hablar con sus otros hijos. La madre por su lado estaba inmóvil sentada al lado de la cama con su mirada perdida y cuando me miró tuve la sensación que no entendía nada de lo que le decía, pero sus ojos se llenaron de lágrimas y lentamente fue transformando su rostro para comenzar a llorar con desesperación.
Luego de un rato paró de llorar pero no se calmó, sino que volvió a su estado de enajenación. En la tarde cuando estaba comprando unas cosas y veía todo con ambiente navideño, no paraba de pensar en esos cuatro padres que lejos de todo, estaban enfrentando la muerte de sus hijos.
Luego de un rato paró de llorar pero no se calmó, sino que volvió a su estado de enajenación. En la tarde cuando estaba comprando unas cosas y veía todo con ambiente navideño, no paraba de pensar en esos cuatro padres que lejos de todo, estaban enfrentando la muerte de sus hijos.
Leonor
PD: Hoy lunes, el pequeñito de la piscina murió durante la mañana. Creo que ver a su madre tomarlo en sus brazos y mecerlo ya muerto es una de las cosas más tristes que he visto en mi vida.
PD: Hoy lunes, el pequeñito de la piscina murió durante la mañana. Creo que ver a su madre tomarlo en sus brazos y mecerlo ya muerto es una de las cosas más tristes que he visto en mi vida.
















